Acuerdo sobre Localidades Fronterizas Vinculadas: PARLASUR explica su aplicación concreta en la frontera entre Brasil y Paraguay

El Acuerdo sobre Localidades Fronterizas Vinculadas establece un régimen específico para facilitar la convivencia y la integración de las poblaciones que viven en ciudades de frontera. Suscrito en diciembre de 2019 por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, el instrumento contempla una realidad cotidiana en estas regiones: ciudadanos que residen en un país, pero trabajan, estudian, circulan o mantienen vínculos familiares, sociales y económicos del otro lado de la frontera. El texto del Acuerdo fue aprobado en el ámbito del MERCOSUR mediante la Decisión CMC N.º 13/19.

Según el cuadro oficial del Estatuto de la Ciudadanía del MERCOSUR, el Acuerdo está vigente para Paraguay y Uruguay desde el 2 de agosto de 2024 y para Brasil desde el 21 de noviembre de 2025. Argentina, también signataria, se encuentra en proceso de ratificación. Bolivia no forma parte del instrumento de 2019, suscrito antes de su incorporación como Estado Parte del MERCOSUR.

El Acuerdo se aplica a los residentes de las ciudades reconocidas por los países como Localidades Fronterizas Vinculadas. Uno de sus principales instrumentos es el Documento de Tránsito Vecinal Fronterizo (DTVF), que identifica al residente fronterizo y permite acceder a las facilidades previstas para estas localidades, de acuerdo con los requisitos establecidos por las autoridades competentes.

Entre los principales beneficios se encuentran la posibilidad de ejercer un trabajo, oficio o profesión en la localidad vinculada del país vecino, con igualdad de derechos laborales y previsionales y el cumplimiento de las obligaciones correspondientes, así como el acceso a establecimientos públicos de enseñanza en condiciones de gratuidad y reciprocidad. El Acuerdo también prevé un régimen específico para productos de subsistencia destinados al consumo personal o familiar.

El instrumento establece además mecanismos para facilitar la circulación cotidiana en las fronteras, entre ellos carriles exclusivos o prioritarios en los puestos de control, una vez realizadas las adaptaciones de infraestructura necesarias, y reglas para la circulación de vehículos particulares de los titulares del DTVF.

En materia de salud, los países pueden establecer, de manera bilateral o trilateral, la atención en los sistemas públicos de las regiones fronterizas, en condiciones de reciprocidad y complementariedad. El Acuerdo también prevé acciones de cooperación en salud pública, vigilancia epidemiológica, defensa civil y situaciones de urgencia y emergencia.

Estos mecanismos forman parte de la dimensión de integración fronteriza del Estatuto de la Ciudadanía del MERCOSUR, que reúne derechos y beneficios relacionados con el proceso de integración regional e incluye al Acuerdo entre los instrumentos orientados a las necesidades de las poblaciones que viven en las fronteras.

Puente de la Integración: una aplicación concreta del Acuerdo

Un ejemplo reciente puede observarse en la frontera entre Brasil y Paraguay. Desde el 14 de septiembre de 2026, el Puente de la Integración, entre Foz do Iguaçu y Presidente Franco, permite la circulación de automóviles particulares bajo una modalidad específica de tránsito vecinal destinada a residentes de Foz do Iguaçu, Ciudad del Este, Presidente Franco y Hernandarias.

Para utilizar esta modalidad, disponible en esta primera etapa de 7:00 a 13:00 horas, tanto el conductor como los demás ocupantes del vehículo deben contar con el DTVF, además de cumplir con los demás requisitos previstos en el Acuerdo sobre Localidades Fronterizas Vinculadas. En la práctica, el documento identifica al residente de las localidades fronterizas habilitado para utilizar este régimen de tránsito vecinal. El DTVF debe presentarse junto con la documentación de viaje correspondiente y no sustituye los controles migratorios.

La aplicación de este mecanismo ya puede observarse en la rutina de los propios ciudadanos de la frontera. El 15 de septiembre, la estudiante paraguaya Bethania Monserrat Álvarez López, residente en Ciudad del Este y estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (UNILA), en Foz do Iguaçu, realizó el primer cruce registrado de un automóvil particular bajo esta modalidad. Al regresar de sus clases en Brasil, decidió utilizar el Puente de la Integración y cumplió con los requisitos documentales exigidos para el cruce.

Al relatar la experiencia al diario paraguayo La Nación, afirmó: “Me sorprendió realmente, sabía que desde ayer estaba habilitado usar el puente para los vehículos livianos y no podía creer que era la primera en cruzar.”

El caso representa una de las realidades contempladas por el Acuerdo: ciudadanos que residen de un lado de la frontera y se desplazan regularmente al país vecino para estudiar, trabajar o desarrollar otras actividades cotidianas. El uso del Puente de la Integración por una estudiante que vive en Ciudad del Este y asiste a una universidad en Foz do Iguaçu demuestra, en la práctica, cómo los instrumentos de integración fronteriza pueden incorporarse a la rutina de estas comunidades.

En esta etapa de funcionamiento, la circulación de automóviles particulares por el Puente de la Integración presenta una característica diferente de la tradicionalmente observada en el Puente Internacional de la Amistad. Mientras este último continúa siendo utilizado para el tránsito internacional convencional entre Brasil y Paraguay, el cruce de automóviles particulares ahora autorizado por el Puente de la Integración está vinculado específicamente al tránsito vecinal de los residentes de las localidades comprendidas, en las condiciones establecidas para esta modalidad.

Tampoco está autorizado el despacho convencional de mercaderías por el Puente de la Integración. La circulación queda limitada a las mercaderías consideradas de subsistencia por el propio Acuerdo, reforzando el carácter vecinal de esta forma de cruce.

La experiencia en el Puente de la Integración muestra, así, cómo el Acuerdo sobre Localidades Fronterizas Vinculadas puede salir del plano normativo y llegar a la vida cotidiana de la población. Al dar visibilidad a instrumentos como este, el Parlamento del MERCOSUR (PARLASUR) acerca la integración regional a la vida de las personas y amplía el conocimiento sobre derechos y facilidades concretas para quienes estudian, trabajan, circulan y mantienen vínculos entre comunidades de ambos lados de la frontera.