Luis Gallo llamó a fortalecer la respuesta regional frente a la tuberculosis

El Parlamentario Luis Gallo (Uruguay) llamó a fortalecer las políticas regionales de prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis, al advertir que la enfermedad continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios para los países de América Latina y el Caribe.

Durante su intervención ante el Parlamento del MERCOSUR, Gallo recordó que, pese a los avances científicos y médicos de las últimas décadas, la tuberculosis sigue siendo la enfermedad infecciosa que más muertes provoca en el mundo. “Millones de personas enferman de tuberculosis y más de un millón pierden la vida como consecuencia de una enfermedad que, en la mayoría de los casos, es prevenible y curable cuando se diagnostica a tiempo y se accede al tratamiento adecuado”, afirmó.

El Parlamentario señaló que los últimos informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) muestran una situación preocupante para la región. Según explicó, mientras la incidencia global ha tendido a disminuir, las Américas registraron el mayor incremento neto a nivel mundial en la última década. “La región ha experimentado el mayor aumento neto mundial en la incidencia de tuberculosis, aproximadamente un 13% durante la última década”, sostuvo, atribuyéndolo a la pandemia de COVID-19 y a una recuperación sanitaria incompleta.

También remarcó que el bloque regional tiene una responsabilidad particular frente al problema. “Solo el MERCOSUR concentra más del 40% de la incidencia de tuberculosis en las Américas”, señaló, al tiempo que reclamó estrategias diferenciadas para atender a las poblaciones más vulnerables y fortalecer la atención primaria de salud.

Uno de los ejes centrales de su exposición fue la dimensión social de la enfermedad, ya que el representante uruguayo sostuvo que la tuberculosis está estrechamente relacionada con la pobreza, la exclusión social, las condiciones precarias de vivienda y las dificultades de acceso a los servicios sanitarios. “La tuberculosis es una enfermedad profundamente asociada a la desigualdad”, afirmó.

En ese contexto, advirtió sobre la situación en los centros penitenciarios de la región. “La incidencia de tuberculosis en las cárceles puede llegar a ser hasta 50 veces superior a la observada en la población general”, expresó. Por ello, consideró que el control de la enfermedad en el sistema penitenciario “es también una prioridad de salud pública en toda la región”.

Al referirse a los avances científicos en materia de vacunación, recordó que la vacuna BCG, utilizada desde hace un siglo, presenta limitaciones para prevenir la enfermedad en adolescentes y adultos, y destacó el desarrollo de nuevas alternativas actualmente en evaluación. “Después de décadas de investigación científica, hoy el mundo se acerca a una nueva etapa”, afirmó, al señalar que las vacunas que se encuentran en fase 3 podrían alcanzar niveles de eficacia de entre el 50% y el 70%.

Finalmente, Gallo instó a los Parlamentos de la región a incorporar la tuberculosis en la agenda política y sanitaria, promoviendo mecanismos de cooperación que permitan garantizar un acceso equitativo a las futuras herramientas de prevención y tratamiento. “Terminar con la tuberculosis no es únicamente una meta sanitaria; es una responsabilidad ética, una decisión política y un compromiso con la dignidad humana”, concluyó el Parlamentario.